jueves, 21 de julio de 2011

Capítulo 5: Un final con sonrisa

Me despierta un ruido, intento cerrar los ojos otra vez y seguir dormiendo. Otra vez, el ruido no para, no hace más qué sonar cada vez más seguido ¿Qué es? No me apetece levantarme, ni siquiera abrir los ojos. ¡Ya no puedo más! Decido mirar a ver qué es, cada vez lo escucho de más cerca, me doy cuenta de qué es la puerta. Alguien está tocando desde hace tiempo, bastante. Supongo qué será Romina ya qué he quedado con ella y ni siquiera me he presentado sin decirle nada. Ni siquiera me cambio de ropa, me importa bien poco. Al final decido abrir la puerta de una vez, no soporto más el ruido ¿Qué hace aquí? No lo espero, me viene de sorpresa.

- ¡Annita! Joder ¿dónde estabas?- entra nervioso y cierra la puerta, está realmente preocupado- ¿Se puede saber qué te pasa? Me ha llamado Romina hace 3h diciéndome qué hacía media hora qué te esperaba y no aparecías, se preocupó y me ha llamado..- no quiero contarle lo qué me pasa, en éstos momentos quiero estar sola y poder llorar a gusto- ¿Pero qué te ha pasado? Rubia mía, tienes una pinta horrible..- se acerca lentamente, inspeccionando todo mi rostro, se ha dado cuenta de qué he estado llorando-.
- Mira lo siento, dile a Romina qué no pude ir ¿vale?- al recordar todo lo ocurrido con Miki se me hace un nudo en la garganta y se me corta la voz, Dani lo nota- Pero bueno, he tenido mis problemas.. ¡Lo siento joder! No quiero preocupar a nadie y mucho menos a tí y venir hasta mi casa, bff.- y sí, vuelvo a llorar pero ahora sólo se me caen 2 o 3 lágrimas, consigo parar a tiempo-.
- Bueno está bien, no quiero qué te enfades.. Pero sólo quiero qué sepas qué te queremos ¿sabes? Y qué nos preocupamos mucho por tí pequeña, estaba pasándolo fatal.. ¿Por qué no habrías la puerta? He llamado a tu móvil pero tampoco me lo has cojido ¿qué pasa Anna?- me coje de la mano, intentando así qué note su cariñoy qué pueda abrirme con él.-

Está bien, lo hago. ¿Por qué hacerle sufrir a él también? Sí él no tiene porqué preocuparse, soy yo la qué lo está pasando mal. Se lo cuento todo, la discursión con.. Miki, lo qué me dice y yo a él, qué me quedo dormida durante horas. No sé porqué pero me entiende. Sin decirme nada me abraza, fuerte. Hasta notar qué somos una persona y la verdad es qué me encanta. Me noto protegida, sin ningún temor. Estamos así algunos minutos, protegida entre sus brazos y yo de mientras lloro en silencio, notando cómo cada una de mis lágrimas corren por mis mejillas y terminan en la camiseta de él, Dani se da cuenta.

- ¿Pero sabes una cosa pequeña? No quiero verte así, no soy capaz de ver cómo te destrozas a tí misma. Verte sufrir de ésta manera, por él o por cualquier persona, éso da igual. Lo qué importa es qué tú eres una mujer preciosa, increíble, única, divertida y qué tiene un corazón enorme, sólo qué él no ha sabido apreciar..- escucho lo qué me dice abrazada a él. No quiero mirarle a la cara, a los ojos ¿qué me pasa? Supongo qué tengo miedo, vergüenza.- ¡Y sé qué se va a arrepentir Annita! Porqué soy un tio, y yo mataría por una chica cómo tú.. Con la qué poder hablar de cualquier cosa, qué aunque llegue tarde a casa sé qué me estará esperando con una sonrisa y mil caricias- está bien, decido levantarme y ponerme en frente suya, mirándole. ¿Cómo puede llegar a ser tan bueno conmigo?- Y sobretodo, qué si me encuentro mal al ver unos ojos azules preciosos, saber qué todo va a salir bien..- al acabar noto cómo se pone especialmente serio pero tierno a la vez, una espécie rara. Y me mira a los ojos, sin apartarlos ni un momento. Me pongo nerviosa y noto cómo mis mejillas me delatan, sé qué estoy empezando a sonrojarme así qué miro hacia otro lado, apartado la mirada-.

No vuelvo a decir nada más, le cuento el incidente qué tuve con el móvil y se levanta, va a mi habitación y lo ve tirado en el suelo. Seguimos hablando, pero ya no nos centramos en.. Bueno en la discursión, ni en Miki. Hablamos de nosotros; del tiempo qué hacía qué no nos veíamos. Me dice qué me ha hechado de menos y yo también y decidimos quedar un día. Pasa el tiempo y nosotros seguimos aquí. Intenta hacerme sentir mejor, sacarme alguna qué otra sonrisa pero no lo consigue, aunque intento hacerlo fingídamente. Se hace tarde y se tiene qué ir, aunque noto cómo se siente mal por eso, desearía quedarse un rato más hasta ver qué vuelvo a estar bien. La verdad es qué no quiero qué se vaya, estando con él ha hecho qué me olvide durante un tiempo de él, con Dani me siento yo misma.

- Vete ya, es tarde Dani.. Mañana nos volvemos a ver, no vas a estar mucho tiempo sin verme ya lo sabes- sonríe por la ídea y se levanta, nos paramos en frente de mi puerta- En fin qué decirte.. ¿Qué te debo una vida entera? No en serio, gracias por haberte preocupado por mí, por haber pasado aquí el tiempo conmigo y.. Y de intentar hacerme reír- me vuelve a sonreír otra vez, se alegra de oír éstas palabras-.
- Rubia mía, qué no te quiero ver mal.. ¡Qué tú vales mucho! Y con la sonrisa tan bonita qué tienes- se acerca lentamente y me vuelve a abrazar, pero ésta vez de despedida- Y joder, me gustaría quedarme contigo pero me tengo qué ir.. ¡Mañana nos vemos! Y qué lo sepas, me tienes aquí para cualquier cosa pequeña, de verdad te lo digo.- me da un beso en la mejilla. Vaya cuánto tiempo qué no me daba uno.. Normalmente somos más de abrazos y me sonríe, cómo sólo él sabe sonreírme- ¿Lo sabes verdad? Yo nunca te dejaría escapar. Eres preciosa, guapa, divertida, cariñosa.. Y me encanta. Hasta mañana, dulces sueños pequeña..- y se va. Me suelta de la mano, abre la puerta y se marcha.-

Nada más irse voy a mi habitación y me pongo el pijama. Ya son las 8.00h de la tarde, entre qué llevo media tarde dormiendo y qué ha venido Dani.. Me pongo en el ordenador, miro algunas cosas y escribo un comentario a mi página de fans, siempre me sacan una sonrisa son majísimos. Cuándo me canso decido apagarlo, prepararme un poco de fruta y un zumo de cena e irme a la cama. Ha sido un día muy largo, demasiado.. Y aun así, lo único qué quiero hacer es cerrar los ojos y despertar de ésta pesadilla. Deseando poder despertar mañana y darme cuenta de qué no es real. Me cuesta cojer el sueño, pienso en ponerme música para dormirme antes y al cabo de 1h y media ya estoy dormida. Sola en la cama, ocupando un lúgar de la cama y dónde al lado mía debería estar ocupada por otra persona, por.. Por él, sí por el hombre del cuál he estado completamente enamorada, por el qué me he pasado noches llorando preocupada, con el qué he reído millones de veces.. Y con ése qué ahora mismo no está ¡No está! Y sin decir nada más, siento qué lo hecho de menos.

1 comentario: